Monte de Las Mercedes: caminando entre la laurisilva de Tenerife
No es necesario buscar grandes paisajes.
Hay lugares de Tenerife que parecen pertenecer a otro tiempo. El Monte de Las Mercedes es uno de ellos.
A medida que dejamos atrás La Laguna y comenzamos a adentrarnos en las montañas de Anaga, el paisaje va cambiando poco a poco. El cielo puede cubrirse de nubes, la humedad aparece entre los árboles y la carretera comienza a atravesar un auténtico túnel verde.
Estamos entrando en el territorio de la laurisilva, uno de los ecosistemas más singulares y antiguos que podemos encontrar en Tenerife.
Para quienes disfrutamos del senderismo y de la fotografía, el Monte de Las Mercedes ofrece una combinación difícil de igualar: caminos entre árboles retorcidos, hojas cubiertas de humedad, musgo, helechos, niebla y una luz que cambia constantemente.
Es un lugar para caminar sin prisas y, sobre todo, para mirar.
Fotografiar la laurisilva
Para mí, uno de los mayores atractivos del Monte de Las Mercedes es la cantidad de posibilidades fotográficas que ofrece.
Muchas veces la mejor fotografía está a pocos centímetros.


















