Playa de Benijo
En la costa norte de Tenerife, allí donde las montañas de Anaga caen hacia el océano Atlántico, se encuentra la Playa de Benijo, uno de los paisajes naturales más impresionantes de la isla.
Su arena negra volcánica, los acantilados y, sobre todo, la presencia de los Roques de Anaga frente a la costa convierten este lugar en un escenario extraordinario para la fotografía de paisaje.
Benijo pertenece al entorno de Taganana y se encuentra dentro del Parque Rural de Anaga, un territorio caracterizado por sus montañas, barrancos y una costa abrupta que conserva gran parte de su carácter natural.
Un paisaje volcánico frente al Atlántico
La primera impresión al llegar a Benijo es la sensación de encontrarse ante un paisaje diferente al de las zonas turísticas de Tenerife.
Aquí predominan los tonos oscuros de la arena y las rocas volcánicas, el azul del océano y las enormes paredes montañosas que rodean la costa.
Frente a la playa aparecen los característicos Roques de Anaga, formaciones rocosas que emergen del océano y que se han convertido en uno de los elementos más reconocibles de este sector de la isla.
La combinación de mar, roques y montaña hace que el paisaje cambie constantemente según la luz y las condiciones meteorológicas.








